valores




VALORES
                                                                                                                                                         
      
L. Soriano



Aunque no se lo crean lo peor de lo que ocurre en esta Patria nuestra, no es la crisis ni el paro ni la ruina parcial y en casos total, ni el miedo a invertir, la desconfianza en el regulador, la indefensión Jurídica ,ni la  fiscal, sobre todo la fiscal, los abusivos impuestos, la abrasiva normativa, las tasas sin cuento, los disparatados costos políticos, la compra de votos, la cesión de soberanía, el callejón sin salida en el que nos ha metido este Gobierno, las voraces autonomías, las locuras Nacionalistas, el descenso del Turismo de calidad y de su capacidad de gasto, el cierre de empresas, la destrucción del tejido comercial y el agotamiento de los recursos por el exceso de depredadores  de presupuesto de gastos corrientes, de dietas, visas, coches oficiales, consejeros, familiares , empresarios enchufados, entidades financieras vinculadas a los políticos como con los jueces ocurre, la corrupción y la impunidad.                                                                                                                                 Si les parece que el absoluto desastre desgranado  es más que suficiente, yerran.                        Hay algo muchísimo peor. Y es peor porque si se diera el hipotético caso de que saliéramos de este abismo, o fosa abisal económica, de puro churro, casualidad o conjunciones intergalácticas varias e intervenciones divinas incluidas a las que el hasta el Rey  acude, ya que con gestión adecuada no se hará, lo que nos esperaría a la salida del infinito túnel negro sería una población sin Valores para administrar ninguna recuperación  ni prosperidad.

Cierto y verdad es que siempre se produce un revulsivo en las generaciones. En política, en medio  ambiente, en el consumo de tabaco, alcohol o drogas, las generaciones siguientes suelen por rebeldía cambiar de enfoque y actitud con respecto a las anteriores. Sin embargo, si los dejamos endeudados hasta las cejas, con un sistema podrido desde la base, y con un Estado débil y sin posibilidad de funcionar, asfixiado por miríadas de funcionarios y políticos, la mayoría improductivos, seremos  recordados como la generación que ARRUINO ESPAÑA. Nuestros padres y abuelos nos dejaron una herencia que algunos mamarrachos locos por revancha y subvención han, no solo dilapidado, sino que la han imposibilitado de funcionar.

Quiero romper entonces una lanza por las excepciones, escasas, pero bien ciertas de los jóvenes con Valores y los que se les sumarán por empatía y rechazo de esta golfería descerebrada que se ha hecho con el Poder absoluto, en general.                                                              Sin embargo hoy, son legión e impera el espíritu del “pelotazo”, de la “ley del mínimo esfuerzo”, tirando a ninguno, y está mal visto el sacrificio, la lealtad, la fraternidad y el trabajo en equipo, limpio y desinteresado, sin tener en cuenta el resultado que pueda proporcionar al ejecutante en dignidad, justicia, equidad y equilibrio.                                                                                    Sin esto, créanme, ya podemos salir de crisis, de una manera real, o Avatar, no servirá para nada. Como no empecemos inculcando Valores a nuestra juventud que tomará el inevitable relevo, en vez de confundirlos con tendencias políticas y con restos de un pasado a olvidar, todo será inútil. Hoy en España prima el todo vale, ni la familia, ni el bienestar merecido y ganado con esfuerzo a cualquier nivel, importan nada. Ser rico es el fin, hacerse rico, con el esfuerzo de años  y la seriedad, limpiamente, es de carcas e ignorantes, y para ello, se conculcan leyes , se cambian criterios y se modifican interpretaciones lejos del espíritu en que fueron concebidas. Debemos interrumpir esta deriva y empezar a regenerar cuanto antes, sin demora y sin pausa.                             A reflexionar.

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