Suficiencia vs Recuperacion




SUFICIENCIA O RECUPERACION.                                                  L. Soriano(Economista)

He rescatado un artículo reciente de D.Blas Calzada, Economista magistral de larga y conocida trayectoria que me ha hecho reflexionar. Dice acertadamente  D. Blas, que estamos en peligro porque los “Hacendistas” han tomado el poder, y esto es lo que hace que inevitablemente la recuperación se aleje según los “Economistas”. D. Blas nos explica que en las épocas de Flores Lemus, Jefe de la Hacienda Española durante un cuarto de siglo,  se  adoptaba el criterio de “suficiencia” para aplicar la recaudación y el nivel de impuestos. Con una administracion pequeña, modesta y bastante rigurosa, el nivel de recaudación debe ser el adecuado para cubrir todas las necesidades del Estado. Y  no se pone en peligro el funcionamiento de la actividad económica.  Pero cuando los hacendistas aplican el criterio  de la suficiencia sin el rigor de reducir el sector público a su justa medida y racionalizarlo en ahorro y eficacia, es el principal obstáculo para el desarrollo económico.       Así pues, en un elefantiásico Estado como es el español, en realidad, no en lo que nos quieren contar, subir los impuestos para pagarlo y no reducirlo para que pueda ser pagado sin interferir en la economía, es una autentica losa que ancla la recuperacion y contrae hasta la asfixia el intercambio y la produccion.  Nos hace D. Blas recordar la historia para no repetirla. Roma y Bizancio se deshacen porque no podían pagar el ejército y los enormes gastos de Palacio y corte, sin extorsionar a los súbditos hasta la inanición. Reflexiona asimismo sobre los primeros impuestos progresivos que se aplicaron en Prusia por Federico Guillermo, para recaudar más de las clases pudientes y poder mantener el Estado militar con un ejército numeroso que tanto favoreció a los prusianos, y tanto dolor provoco también.  En España, continúa, ya desde finales del 1500, el Estado pretendía mantener una corte insostenible y centenares de miles de burócratas sin producir nada, lo que provoco un gran desastre económico en nuestra economía de la que difícilmente ya saldríamos nunca. Sutilmente y con magnifico estilo de pluma, D. Blas, lanza la idea de que, si en vez de acogotar con impuestos y provocar cierres y reducciones en el consumo en la loca espiral de bajas de recaudación como consecuencia, no sería mejor atenual al maximo la presión fiscal, de verdad y ampliamente, aguantar mientras se recupera el país y después adecuar los gastos a los ingresos definitivamente.         O sea, todo lo contrario que los Hacendistas actuales hacen en contra de las advertencias de los Economistas, que hacemos con vehemencia, en cualquier y todos los foros posibles, sin gran predicamento por cierto. Pretenden la “cuadratura del círculo”. No bajar los gastos, más bien aumentarlos a costa de estrangular al contribuyente y mantener la estructural cifra del paro por encima del 25% global y rozando el 40% en muchas regiones. Sin contar autónomos ni otros grupos excluidos  por cierto. Termina D. Blas, diciendo, que cuando los ciudadanos en su esfuerzo de adaptación, consiguen cierto atisbo de recuperación, se estrella contra el muro recaudatorio, para mantener el volumen de gasto que no solo no baja, sino que además incluye una serie de “derechos” electorales, que se ofrecen a los votantes para animarles a votar por unas siglas. Así, el ciudadano que antes se los cubría a su costa, se los traslada al Estado por el voto y la recaudación confisca todo lo de verdor que pueda haber brotado en cualquier parte. Además estos derechos que deberían ser “Flexibles” y adaptados a la circunstancia, se convierten en rígidos e inamovibles, cuasi eternos, aunque otros grupos  estén pasando necesidades graves o incluso hambre. Siendo por otra parte contagioso en Europa, al querer imitar a países más ricos, otros que no producen lo suficiente para permitirse esas alegrías. Así el Gasto Publico crece y crece, jamás baja ni se lo plantea, sea cual sea la situación real de la economía del país, dañando el desarrollo de la producción.  He añadido poco de mi cosecha, ya que no solo acepto y coincido con absolutamente todo lo que expone D. Blas al respecto, sino que además, su magistralidad para exponer realidades de manera suave y educada es de elogiar e insuperable. Aunque yo prefiera ser más expeditivo con estos mastuerzos que nos gobiernan, ahora y antes, desde Felipe Gonzalez al menos. Gracias D. Blas, maestro de Economía.

A Reflexionar.

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