Inseguridad Asocial


Asocial InseguridadSeguridad Social
Es difícil, muy difícil, extractar en un pequeño escrito el grandioso desastre del ente que nos succiona, en su nombre y cada mes, el 50% de lo que deberíamos recibir para dedicarlo a saber en qué y proporcionar al Gobierno un arma financiera tremenda con la que manejar masas y voluntades. Pero es que además están amenazándonos con que está quebrada y que cualquier día dejarán de pagar y no podrán atender sus obligaciones, creando una "Inseguridad" angustiosa, que orientan a paliar con la afiliación a seguros privados, sin devolvernos el cheque sanitario no usado, y que además conciertan con estos centros o seguros atenciones que pagan espléndidamente. Nos ahuyentan con el nefasto servicio -más de dos horas de espera de media, con cita previa-, y atención mediocre y evasiva, ya que quieren allí sólo a unos pocos que justifiquen el dispendio.
Y es "Asocial", tremendamente asocial, pues mientras para sus fines electoralistas reparten en quienes no necesitan dinero a manos llenas de paro, jornadas, incapacidades, bajas, medicinas y gasto desmedido, los que de verdad lo necesitan, los que de verdad están enfermos, sufren la desleal competencia de los que están allí sin necesidad, o los fondos se diluyen pagando a los que viven prácticamente del saqueo a la SS, creyendo, además, porque se lo han fomentado, que es su derecho. No una protección a un estado grave de necesidad, dicen, sino un derecho a trabajar unos cuantos meses y a cobrar sin trabajar otros pocos.
En un municipio de mi provincia, con 26.000 habitantes, cada día 200 personas se pinchan para sacarse sangre. Constatado. Esto es que cada año se deben de hacer análisis cada uno de los habitantes, desde bebés a ancianos, unas 3 veces.
El despilfarro de fondos públicos es insolidario, pero lo peor, lo peor es que los diabéticos, los nefríticos, las embarazadas y los que de verdad lo necesitan hacen colas de 3 horas en ayunas, que salen fuera del edificio, compitiendo con los neurasténicos que sus médicos, para quitárselos de encima unas semanas, los envían al vampiro y que son los peores educados. Ver sufrir a los que lo necesitan es algo que rompe el alma. Por eso, dar cobertura "gratis", sin copago, no es social, dar paro a quien no necesita de él, o en su familia hay suficiente, es antisocial, y quedarse con el 50% de lo que uno percibiría, pero que su empresa se lo tiene que dar al Estado, es aberrante. Se destruye bienestar y consumo, se despilfarra caóticamente y se favorecen a los afines o se enternece a las masas repartiendo un dinero detraído de los empresarios, que es de los trabajadores, y se diluye en el camino sin producir, ni multiplicar el bienestar. Todo en aras de que al final de sus días uno se pueda morir en las listas de espera, con una pensión de hambre de comer, y en las butacas del ambulatorio haciendo colas ante la puerta de un médico que viene cuando puede y quiere, en algunos casos. Otros son ejemplares, pero igual de inoperantes.
Se nos toma por irresponsables y se nos administra un tercio de nuestros emolumentos anuales, además de todos los impuestos, y lo que se nos ofrece a cambio es Miseria&Cía.
Sé que América no es ejemplo para muchos, pero igual que en Suiza es personal todo, y ya hasta en Suecia, el copago evita el abuso y limpia las salas y listas de espera.
A reflexionar, pero urgente.
L. Soriano

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