ONU y DEMOCRACIA
L.Soriano
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La Sociedad de Naciones, mas tarde llamada Organización de
Naciones Unidas, es sobre todo un delicado equilibrio de naturaleza inestable.
Una muy grande y carisima “olla de grillos”, que en nombre de la unión y la
solidaridad, unas veces comete, otras omite, pero nunca, nunca, al parecer
acierta.
Su mayor
problema es su gran ambigüedad y la falta de profundo ideario o criterio
propio, que debería desembocar en inequívocas conclusiones con las
consiguientes clarísimas decisiones.
El enfrentamiento entre los que pagan, incluso y sobre todo
entre ellos y los que van a remolque, así como los que presionan para imponer
sus voluntades sin reunir los mínimos requisitos de credibilidad o
representación es patético.
La ONU,
como Parlamento Folclórico Universal, con sus distintas razas, colores,
costumbres y culturas, es un espectáculo sorprendente y supongo que positivo.
Sin embargo, esto no debe de ocultarnos la verdadera naturaleza del ser humano.
Ningún foro puede funcionar sin unas normas, reglamentación, e incluso una
homologación, desde el lenguaje hasta la oportunidad de ciertas declaraciones,
o las medidas de las intervenciones.
¿Como entonces puede funcionar este Foro de Foros sin
ninguna clase de verdadera afinidad en la base?
¿Se debería de formar dos ONU¨s?Una Universal que no
signifique nada más que peculiaridad y colorido, pero sin fondo ni trasfondo, y
otra más homogénea, por ejemplo una ONU democrática,sólo de democracias, por
poner un ejemplo de consenso Universal mayoritariamente aceptado, aunque no
seguido.
La
Democracia,” El peor de los sistemas, si se exceptúan todos los demás”, al
menos nos indica, con mas o menos verosimilitud, que a quien nos mandan al Foro
es representante de la Mayoría del Pueblo, y que cada cierto tiempo, puede que
nos lo cambien.
Sin entrar en escabrosos detalles,
de Terrorismo,Tiranias, Dictaduras Populistas, que no populares, Lapidaciones y
Ablaciones, oscurantistas costumbres y religiones, discriminaciones de genero o
de raza, y otros menores, pero no menos a tener en cuenta, como cerrilismos
,belicismos, prepotencias, e imperialismos soterrados o no, expansionistas o económicos.
Deberíamos reflexionar y no dejar que los violentos soñadores del pasado, o
simplemente, depredadores humanos, tengan un lugar y un voto en un foro, y
mucho menos cargos y representaciones significativas, a veces lacerantes.
Homologuémoslo pues y, hagamos que, si quieren venir a
dialogar, cumplan unos requisitos mínimos aceptables y aceptados, para lucir
sus palmitos y sus penachos. Hagamos de esto una bandera por un mundo mejor.
L. Soriano








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