Ratonera


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L Soriano
Realmente los españoles están atrapados en una "ratonera". Esa sensación es abrumadora y lo llena todo. La "clase" política, completa, sin excepción, agrupada con variopintos colores diferenciadores pero con un tronco común de amplia base ideológica en sus dirigentes por los objetivos que persiguen, nos tienen atrapados.
Nadie nos protege, nadie nos da esperanza, nadie actúa en beneficio común y en busca de la mejora ciudadana. Todos están de acuerdo en lo cortoplacista, en lo inmediato, en mantenerse en el poder y ejercerlo para su beneficio. Sin pensar en planear el futuro ni siquiera el inmediato. Es impresionante que la única salida que dejan sea una catástrofe o la violencia porque controlan las llaves de todo lo que se pueda resolver con discrepancia sólidamente argumentada. Tienen el BOE, La policía, lo que es peor, el Ministerio de Hacienda, y el remate de la maldad al frente.             Lo peor de la banda, que siempre va "mas allá" de lo necesario para que nada sea insuficiente. A su paso, como el bárbaro, no crece más la hierba. Terreno yermo y seco, paro, destrucción de empleo, de empresas, de negocios, de actividades autónomas, profesionales o de investigación, es lo que dejan a su paso.       Todo ello para sortear los obstáculos que les pueden impedir seguir en sus cómodos sillones opresores. Da igual si provocan miseria y dolor, destruyen tejidos económicos difíciles de regenerar, y si succionan todos los recursos del país impidiendo la sostenibilidad.  Y como resultado, absorbiendo en esta generación todo lo que podrían necesitar  las siguientes diez generaciones. Si el partido refugio de la sensatez, aunque inundado de corrupción, se une a la banda del saqueo desnortado del predominio de lo público, estamos perdidos. Y a eso estamos asistiendo. Sería mejor que hubiesen elecciones antes de que prosperen estos destructivos pactos que todos están dispuestos a firmar aunque acaben con el país entero. Destrucción que se producirá sin duda, pero cuando ellos ya no estén gobernando o vivos, ya que la agonía será de medio plazo.

Se están asegurando su futuro inmediato de opulencia haciendo imposible la de sus hijos, que serán los que paguen esta fiesta fugaz. La confiscatoria subida de impuestos, la emisión de leyes monetarias africanas, la indefensión del contribuyente más absoluta, el elevar el gasto autonómico en lugar de eliminar su endeudamiento o las autonomías y lo más grave para mi, el SILENCIO bastardo de las Patronales, incluso sindicatos que saben que así esto se va a tomar fanta, es pavorosa. Nos llevan al Callejón y acabaremos en la ratonera para que experimenten menguelianamente con nosotros. A reflexionar... en cómo nos los quitamos de encima.

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